Medicamentos y resultados de un EEG o EMG
Autor: Giovana Femat Roldán

Para comprender mejor las diversas alteraciones que pueden afectar al sistema nervioso, los médicos recurren a una serie de herramientas diagnósticas como el electroencefalograma (EEG) y el electromiografía (EMG). Ambos estudios permiten obtener información objetiva y cuantitativa del funcionamiento del sistema nervioso.
- Electroencefalograma:
El EEG es una técnica de registro no invasiva que permite medir la actividad eléctrica del cerebro a través de electrodos colocados sobre el cuero cabelludo. Proporciona información del estado funcional del cerebro para identificar alteraciones en las ondas cerebrales por condiciones neurológicas como epilepsia, trastornos del sueño, etc.
- Electromiografía:
Por otro lado, el EMG es una prueba que evalúa la función de los músculos y las células nerviosas que los controlan. Usualmente se combina con los estudios de conducción nerviosa, que miden la velocidad y amplitud de los impulsos nerviosos.
La interpretación de estos estudios puede verse afectada por distintos factores, entre ellos la interferencia medicamentosa. Este concepto se refiere a la alteración de los resultados debido a los efectos del fármaco, la modificación de los valores de referencia o a la aparición de artefactos en los registros. La interferencia medicamentosa incluso puede ocurrir con la interacción entre fármacos, alimentos o bebidas.
¿Qué medicamentos pueden interferir en los resultados de estos estudios?
El ejemplo clásico son los medicamentos anticonvulsivos, utilizados para tratar la epilepsia. El propósito de estos medicamentos es la supresión de convulsiones. Sin embargo, en el contexto de un EEG, dificulta la identificación de actividad epileptiforme u otros cambios en las ondas cerebrales que sean relevantes para alguna condición. Lo mismo sucede con los medicamentos con propiedades sedantes e hipnóticas ya que también pueden causar una alteración de la actividad eléctrica cerebral.
Continuando con algunos medicamentos que pueden afectar los resultados de un EEG, se deben mencionar los antidepresivos y ansiolíticos. En general, los antidepresivos tienen efectos variables en el contexto de un EEG porque afectan distintos neurotransmisores. Algunos también pueden tener efecto en la actividad epileptiforme. Por otro lado, los ansiolíticos, que como su nombre lo indica, disminuyen la ansiedad, causan sedación y por lo tanto pueden alterar la actividad cerebral de fondo, las ondas cerebrales características de un estado de alerta o en el sueño.

En cuanto a los efectos sobre el EMG, los relajantes musculares, empleados en anestesia o en algunos medicamentos para contracturas y dolor muscular o en el tratamiento de espasticidad, pueden ocasionar un bloqueo nervioso de las neuronas motoras o modificar la respuesta muscular. El bloqueo neuromuscular que provocan estos medicamentos puede influir en los resultados de la respuesta ante los estímulos que aplica el EMG, es decir, puede crear interferencia. Desde otro enfoque, algunos medicamentos pueden alterar la excitabilidad muscular y también podría alterar el resultado del estudio.
¿Cuáles son los efectos que pueden tener al realizar estos estudios?
Todos estos medicamentos neurológicos, dependiendo de sus efectos, ocasionan cambios en la actividad cerebral o en la excitabilidad muscular. Aunque esta neuromodulación, es decir la alteración intencional de la actividad neuronal, tiene fines terapéuticos, en el contexto de estos estudios, EEG y EMG, puede tener consecuencias clínicas. Específicamente, pueden ocurrir falsos negativos o falsos positivos.
- Un falso negativo:
Ocurre cuando una prueba diagnóstica indica que una condición médica NO está presente cuando en realidad sí lo están. En el caso de un EEG, un falso negativo podría significar que una actividad epileptiforme (indicativa de epilepsia) no se detecta, a pesar de que el paciente sí la esté experimentando.
- Un falso positivo:
Ocurre cuando una prueba diagnóstica indica que una condición médica SÍ está presente cuando en realidad no lo está. En el caso de un EEG, un falso positivo podría significar que se detecta una actividad epileptiforme cuando en realidad es un artefacto o una variante de actividad cerebral.
Estos resultados falsos negativos y falsos positivos pueden retrasar el diagnóstico y tratamiento de condiciones médicas; o por el contrario, iniciar tratamientos innecesarios y generar ansiedad en el paciente por el diagnóstico; respectivamente. Es evidente que se deben discutir los efectos de ciertos medicamentos sobre los estudios de EEG y EMG por el efecto que tengan en las ondas cerebrales o en la respuesta muscular, respectivamente. Lo ideal sería por lo menos hacer un ajuste de dosis para no modificar importantemente los resultados.
Además, algunos medicamentos necesitan monitoreo médico por su efecto en la depresión del sistema nervioso y metabolismo cerebral como:
- Benzodiacepinas: lorazepam, alprazolam, clonazepam, entre otros.
- Anticonvulsivos: levetiracetam, fenitoína, etc.
- Relajantes musculares o medicamentos con efecto analgésico: carbamazepina, succinilcolina
- Antidepresivos tricíclicos: amitriptilina, nortriptilina
También pueden causar sensibilización o tolerancia en sus efectos clínicos, pero mayor alteración sobre estudios electrofisiológicos.
La interacción entre los medicamentos y los estudios electrofisiológicos, como el EEG y EMG, es un factor crucial a considerar en el diagnóstico y seguimiento de diversas enfermedades neurológicas. La comprensión de los mecanismos por los cuales estos fármacos pueden alterar la actividad eléctrica cerebral y muscular es esencial para una interpretación precisa de los resultados. Por ello, es recomendable consultar con un profesional de la salud para evaluar la necesidad de suspender o ajustar la dosis de cualquier medicamento antes de realizar los estudios. El diagnóstico y tratamiento dependen en gran medida de la evaluación integral del paciente con la historia clínica y los resultados de exámenes complementarios como EEG y EMG.
