Estudios neurofisiológicos para diagnóstico de Coreoatetosis
Autor: Giovana Femat Roldán

La coreoatetosis es un trastorno del movimiento que se caracteriza por la presencia simultánea de movimientos coreicos y atetósicos. Los movimientos coreicos son rápidos, involuntarios, irregulares y descoordinados, mientras que los movimientos atetósicos son más lentos, sinuosos y se asemejan a un contoneo. Esta combinación resulta en un patrón de movimiento anómalo y continuo que puede afectar significativamente la calidad de vida de quienes la padecen.
Causas de la Coreoatetosis
La coreoatetosis es un trastorno neurológico complejo con múltiples causas potenciales. A continuación, se detallan las principales causas que pueden llevar al desarrollo de este trastorno del movimiento:
Trastornos Genéticos
Algunas enfermedades hereditarias afectan los ganglios basales y otras estructuras del cerebro responsables del control motor, lo que puede resultar en coreoatetosis. Entre las principales se encuentran:
- Enfermedad de Huntington:
Un trastorno neurodegenerativo hereditario que causa la degeneración progresiva de neuronas en el cerebro, llevando a movimientos involuntarios, problemas cognitivos y trastornos psiquiátricos.
- Enfermedad de Wilson:
Un trastorno genético que provoca la acumulación de cobre en varios órganos, incluyendo el cerebro, lo que puede resultar en síntomas neurológicos como la coreoatetosis.
2. Lesiones Cerebrales
Las lesiones en áreas específicas del cerebro, particularmente en los ganglios basales, pueden causar coreoatetosis. Estas lesiones pueden ser resultado de:
- Accidentes Cerebrovasculares (ACV):
Un ACV que afecte los ganglios basales puede llevar a la aparición de movimientos anormales.
- Traumatismo Craneal:
Lesiones traumáticas en la cabeza pueden dañar las áreas del cerebro responsables del control del movimiento.
3. Infecciones
Algunas infecciones del sistema nervioso central pueden provocar daño cerebral que resulta en coreoatetosis, tales como:
- Encefalitis:
Inflamación del cerebro causada por infecciones virales o bacterianas.
- Meningitis:
Infección de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal.
4. Enfermedades Metabólicas
Trastornos metabólicos que afectan el cerebro también pueden llevar a coreoatetosis, entre los más comunes están:
- Hipoxia:
Falta de oxígeno en el cerebro puede causar daño a las estructuras nerviosas y resultar en movimientos anormales.
- Encefalopatía Hipoglucémica:
La hipoglucemia severa y prolongada puede causar daño cerebral y movimientos anormales.
5. Medicamentos y Sustancias Tóxicas
La exposición a ciertos medicamentos o sustancias tóxicas puede desencadenar coreoatetosis. Algunos ejemplos incluyen:
- Medicamentos Antipsicóticos:
Algunos fármacos utilizados para tratar trastornos psiquiátricos pueden causar movimientos involuntarios como efecto secundario.
- Intoxicación por Metales Pesados:
La exposición a metales pesados como el plomo o el manganeso puede causar daño neurológico y movimientos anormales.
6. Otras Causas
Existen otras causas menos comunes que pueden llevar a coreoatetosis, tales como:
- Trastornos Autoinmunes:
Enfermedades autoinmunes como el lupus pueden afectar el sistema nervioso central y causar movimientos anormales.
- Enfermedad de Parkinson y Síndromes Parquinsonianos:
Aunque más raramente, algunos síndromes parquinsonianos pueden presentar coreoatetosis como parte de su espectro de síntomas.
Síntomas y Presentación Clínica
Los síntomas de la coreoatetosis pueden variar en intensidad y manifestarse en diferentes partes del cuerpo, incluyendo las extremidades, la cara y el tronco. Los pacientes pueden experimentar:
Movimientos Coreicos
Los movimientos coreicos son rápidos, bruscos e irregulares, afectando principalmente las extremidades y la cara. Estos movimientos pueden parecer como sacudidas o espasmos y pueden interferir con las actividades cotidianas del paciente.
- Irregularidad: Los movimientos no siguen un patrón predecible.
- Brusquedad: Pueden ser movimientos repentinos y sin aviso.
- Extremidades: Afectan comúnmente brazos y piernas.
- Cara: Pueden presentarse gesticulaciones faciales involuntarias.
Movimientos Atetósicos
Los movimientos atetósicos son más lentos y sinuosos, afectando también las extremidades y, a veces, el tronco. Estos movimientos pueden parecer un contoneo continuo y dificultar la realización de movimientos precisos.
- Lentitud: Movimientos más lentos en comparación con los coreicos.
- Sinuosidad: Movimientos ondulantes y serpentinos.
- Extremidades: Principalmente en manos y pies.
- Tronco: En algunos casos, pueden afectar el tronco y el cuello.

Combinación de Movimientos
La característica distintiva de la coreoatetosis es la presencia simultánea de ambos tipos de movimientos. Esta combinación puede hacer que los movimientos del paciente sean particularmente descoordinados e impredecibles.
- Descoordinación: Dificultad para mantener un movimiento fluido y controlado.
- Impredecibilidad: Los movimientos pueden cambiar en intensidad y frecuencia sin aviso.
Impacto en la Funcionalidad
La coreoatetosis puede afectar significativamente la capacidad del paciente para realizar actividades cotidianas, tales como:
- Marcha: Dificultad para caminar de manera estable, con riesgo de caídas.
- Habla: Movimientos involuntarios pueden afectar los músculos de la boca y la garganta, dificultando el habla.
- Deglución: Problemas para tragar debido a los movimientos irregulares de la garganta.
- Tareas Finas: Dificultad para realizar tareas que requieren precisión, como escribir o abotonar una camisa.
Síntomas Adicionales
Además de los movimientos anormales, los pacientes con coreoatetosis pueden experimentar otros síntomas, dependiendo de la causa subyacente del trastorno:
- Dolor Muscular: Debido al uso constante e involuntario de los músculos.
- Fatiga: El esfuerzo continuo para controlar los movimientos puede resultar en cansancio.
- Problemas Psicológicos: Ansiedad, depresión y otros problemas emocionales pueden desarrollarse como consecuencia de la incapacidad de controlar los movimientos.
Estudios Neurofisiológicos para el Diagnóstico
El diagnóstico de la coreoatetosis implica una evaluación clínica detallada y la realización de estudios neurofisiológicos para identificar la causa subyacente y la extensión del trastorno. Los estudios más comúnmente utilizados incluyen:
- Electroencefalograma (EEG):
Este estudio registra la actividad eléctrica del cerebro y puede ayudar a identificar anomalías que sugieren una disfunción cortical o subcortical. En casos de coreoatetosis, el EEG puede mostrar patrones irregulares o anómalos que no son específicos pero que indican una alteración neurológica.
- Electromiografía (EMG) y Estudio de Conducción Nerviosa:
La EMG mide la actividad eléctrica en los músculos y puede ayudar a determinar si los movimientos anormales se originan en los músculos o en los nervios. Los estudios de conducción nerviosa evalúan la velocidad y la intensidad de las señales nerviosas, lo que puede ayudar a detectar neuropatías periféricas.
- Potenciales Evocados:
Estos estudios miden la respuesta del cerebro a estímulos sensoriales (visual, auditivo, somatosensorial). Los potenciales evocados pueden detectar disfunciones en las vías nerviosas que podrían contribuir a los movimientos anormales.
- Resonancia Magnética (RM) y Tomografía Computarizada (TC):
Aunque no son estudios neurofisiológicos per se, estas imágenes proporcionan información crucial sobre la estructura cerebral. Pueden identificar lesiones, malformaciones o enfermedades que afectan los ganglios basales y otras áreas implicadas en la coreoatetosis.
- SPECT y PET:
Estas técnicas de imagen funcional permiten evaluar el flujo sanguíneo y el metabolismo cerebral. Pueden proporcionar información sobre la función cerebral y detectar áreas con alteraciones metabólicas o hipoperfusión que podrían estar relacionadas con los movimientos anormales.
