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Ejercicios recomendados tras una electromiografía

Autor: Giovana Femat Roldán

Ejercicios recomendados tras una electromiografía

El uso de la electromiografía en las ciencias de la rehabilitación ha contribuido a comprender los patrones neuromusculares utilizados en la ejecución de distintos gestos motores. También ha ayudado al entendimiento de las posibles causas y consecuencias de una lesión y/o disfunción sobre el comportamiento electrofisiológico del músculo.

En estos pacientes, la fisioterapia debe contemplar varios aspectos que se engloban fundamentalmente en dos grandes grupos de técnicas: Movilización y prevención de la rigidez y espasticidad de los músculos esqueléticos, realizando ejercicios pasivos de movilización de todas las articulaciones y músculos, acordando con el neurólogo que tipo de ejercicio se puede practicar en cada enfermedad.

La principal consecuencia de las enfermedades neuromusculares progresivas es la reducción de la actividad física, lo que tiene como un impacto negativo en los pacientes. Un hecho muy común en este grupo de enfermedades es la disminución de la masa muscular funcional debida a la atrofia, a la falta de uso secundario a un estilo de vida sedentario y a la degeneración muscular inherente a la enfermedad misma.                                          

Opciones de tratamiento en rehabilitación

Algunos de los ejercicios que se utilizan en la rehabilitación neuromuscular son:

  • Elongaciones pasivas realizadas en forma precoz e intensiva:

Orientando al cuidador en qué articulaciones priorizar de acuerdo con la evaluación y la patología. Se sugiere que para los pacientes o sedentes una frecuencia mínima de 3 a 5 veces por semana y para los sedentes 5 a 7 veces por semana.

  • Tecnología asistiva para posicionamiento y correcta alineación corporal:

Uso de ortesis, ej: en etapa de deambulación se indica férulas antiequino de uso nocturno y, una vez que pierde la marcha continúa, con uso diurno para prevenir la deformidad en equinovaro que de progresar hace imposible el uso de calzados.

Almohadones preformados y lechos para el posicionamiento durante el sueño, evitando en niños la actitud en batracio que puede generar luxación anterior de cadera y acortamiento del tensor de la fascia lata.

  • Prevención de complicaciones respiratorias

Los objetivos del tratamiento estarán destinados a:

  • Mantener la elasticidad de los pulmones, la caja torácica y promover su normal crecimiento realizando:

Movilizaciones manuales (especialmente en musculatura intercostal y tronco), hiperinsuflaciones con ambú o equipos mecánicos y respiración glosofaríngea.

  • Facilitar el “clearence” de la vía aérea:

Posturas de drenaje, asistencia manual y asistencia mecánica de la tos (insuflaciones-exuflaciones, terapia con chaleco).

Fortalecimiento

La debilidad es el síntoma cardinal generalmente de carácter progresivo y severidad variable, comprometiendo la musculatura facial, cervical, paravertebral, proximal y distal de las extremidades.

El ejercicio para regular puede mantener la fuerza muscular y prevenir la atrofia secundaria al desuso, mientras que el ejercicio muscular excéntrico intensivo (en el que el músculo se activa y alarga) y el ejercicio de alta resistencia pueden exacerbar el daño muscular y deben evitarse ya que la falta de distrofina puede conducir a lesiones inducidas por contracción.

  • Mejoría de los arcos de movilidad:

Las complicaciones musculoesqueléticas, como las contracturas, son frecuentes debido a la necrosis/fibrosis de las fibras musculares, la inmovilización prolongada, el desbalance muscular y las alteraciones posturales, lo cual incrementa el grado de discapacidad, por lo que el tratamiento de rehabilitación tiene un enfoque preventivo acorde a la evolución y patología.

  • Estiramientos:

Son técnicas empleadas en estadios tempranos con la intención de prevenir contracturas musculares y acortamientos tendinosos que impacten en forma negativa el estado funcional del paciente.

  • Ondas de choque extracorpóreas:

Los reportes de casos muestran una mejoría parcial en los arcos de tobillo tras su aplicación sobre todo en el ángulo talo-metatarsal, sugiriendo una potencial acción correctiva en las deformidades del pie.

  • Problemas posturales y deformidad en tronco:

El tratamiento conservador se enfoca en mantener la mejor alineación del tronco mediante el empleo de ortesis de tronco (corsets), aunque no hay un consenso sobre su uso o beneficio y no se ha demostrado un retraso de la progresión en la curvatura.

Abordaje psicosocial

El trabajo con patologías evolutivas tiene un alto impacto emocional en todos los actores de este proceso. Estas enfermedades conllevan pérdidas progresivas, deterioro de la calidad de vida, aumento de limitaciones para desempeñarse en la vida diaria, necesidad de dependencia y enfrentan a todos en forma explícita e implícita al sentido de la vida y a la muerte. 

El rol del psicólogo es en primera instancia realizar un diagnóstico situacional, evaluar qué información han recibido, que han podido asimilar de ésta, que mecanismos de defensa ante la angustia van desarrollando y con qué recursos cuentan. En una segunda instancia se trabaja en el proceso de afrontamiento, para encontrar estrategias y recursos para vivir con la enfermedad.

¿En qué casos se recomiendo realizar una electromiografía?

La electromiografía (EMG) es un estudio diagnóstico que evalúa la función de los músculos y los nervios que los controlan. Se recomienda realizar una electromiografía en una variedad de situaciones neurológicas y musculares, especialmente cuando se presentan síntomas como:

1. Debilidad Muscular:

  • Cuando hay una debilidad inexplicada en las extremidades o en diferentes grupos musculares.
  • Para diferenciar si la debilidad se debe a un problema en el músculo, en el nervio o en la conexión neuromuscular.

2. Hormigueo, Entumecimiento o Parestesias:

  • En casos de sensaciones anormales, como pinchazos, ardor o entumecimiento en las manos, pies u otras áreas del cuerpo.
  • Evaluar condiciones como el síndrome del túnel carpiano o neuropatías periféricas.

3. Dolor Neuropático o Dolor Crónico:

  • Determinar si el dolor se debe a una afección nerviosa o muscular.
  • Especialmente útil en el diagnóstico de la ciática o la radiculopatía.

4. Calambres o Espasmos Musculares:

Identificar la causa de los calambres frecuentes o de movimientos musculares involuntarios.

5. Diagnóstico de Enfermedades Neuromusculares:

Enfermedades como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), la miastenia gravis, la distrofia muscular o la polimiositis.

6. Evaluación de Lesiones Nerviosas:

  • Determinar la extensión del daño nervioso tras un traumatismo o una lesión.
  • Monitorear la recuperación de los nervios después de una cirugía.

7. Trastornos de la Columna Vertebral:

Para evaluar si los nervios espinales están comprimidos, como en la hernia de disco o la estenosis espinal.

8. Enfermedades del Nervio Periférico:

Diagnosticar neuropatías periféricas, especialmente en pacientes con diabetes, alcoholismo o enfermedades autoinmunes.

9. Trastornos del Movimiento:

En el estudio de enfermedades como el Parkinson o temblores de origen desconocido.

10. Valoración de Problemas de la Marcha o del Equilibrio:

Identificar si los problemas para caminar están relacionados con una debilidad muscular o una disfunción nerviosa.

¿Cómo se Realiza una EMG?

El estudio se lleva a cabo insertando agujas muy delgadas en los músculos o colocando electrodos en la piel para evaluar la actividad eléctrica en reposo y durante la contracción muscular. Generalmente, se realiza junto con un estudio de velocidad de conducción nerviosa (VCN) para obtener una evaluación completa del sistema neuromuscular.

Conclusión

Una electromiografía es un procedimiento muy valioso para el diagnóstico de numerosas condiciones neurológicas y musculares. Siempre debe ser indicada y evaluada por un neurólogo o un especialista en medicina neuromuscular para interpretar adecuadamente los resultados y orientar el tratamiento más adecuado para cada paciente.