Electroencefalograma para diagnóstico de encefalopatía
Autor: Giovana Femat Roldán

La encefalopatía es un término médico que significa que el cerebro está funcionando de forma alterada debido a alguna causa interna o externa del cuerpo. No se trata de una sola enfermedad, sino de un conjunto de condiciones que pueden provocar síntomas como:
- Confusión o desorientación
- Somnolencia excesiva
- Cambios de conducta o irritabilidad
- Dificultad para hablar o pensar con claridad
- Falta de atención o problemas de memoria recientes
- En algunos casos, convulsiones
Importante: La encefalopatía puede ser temporal y reversible si se identifica la causa y se trata a tiempo, pero también puede volverse grave si no se atiende de forma adecuada.
¿Por qué es importante diagnosticarla a tiempo?
Cuando el cerebro no está funcionando bien, es fundamental encontrar la causa lo antes posible, porque en algunas situaciones la encefalopatía puede empeorar rápidamente y afectar:
- La respiración
- La conciencia
- La seguridad del paciente (caídas, accidentes, deshidratación)
- La función cerebral a corto o largo plazo
El diagnóstico oportuno generalmente requiere una valoración médica completa, muchas veces con apoyo de estudios como el electroencefalograma (EEG), análisis de sangre y estudios de imagen.
Tipos y causas frecuentes de encefalopatía
En la práctica clínica, suele hablarse de encefalopatías reversibles e irreversibles, según la causa y el tiempo de evolución.
Encefalopatías potencialmente reversibles
Estas causas pueden mejorar de forma importante si se atienden a tiempo:
1) Encefalopatía hepática
Ocurre cuando el hígado (por ejemplo, con cirrosis) no logra filtrar ciertas sustancias y estas se acumulan, afectando al cerebro. Es una de las causas más comunes en pacientes con enfermedad hepática avanzada.
2) Encefalopatía metabólica
Se relaciona con alteraciones del cuerpo que afectan al cerebro, por ejemplo:
- Glucosa muy alta o muy baja (diabetes)
- Insuficiencia renal
- Desequilibrios de sodio u otras sales del cuerpo
- Problemas cardiacos graves
3) Infecciones
Algunas infecciones pueden causar alteración del estado mental, incluso si no están en el cerebro. Ejemplo frecuente en adultos mayores: infección urinaria con confusión. En casos graves, la sepsis también puede provocar encefalopatía.
4) Exposición a sustancias tóxicas o medicamentos
Ciertos fármacos, alcohol, drogas o exposición prolongada a químicos industriales pueden afectar el sistema nervioso.
5) Crisis epilépticas “silenciosas” (estado epiléptico no convulsivo)
A veces una persona puede tener actividad epiléptica continua sin movimientos evidentes, pero con confusión, desconexión o somnolencia. En esos casos, el EEG es clave para detectarlo.
6) Tumores o lesiones cerebrales
Dependiendo del tipo y localización, pueden alterar funciones cognitivas y el estado de alerta.
Encefalopatías con daño potencialmente irreversible
En algunos casos puede existir daño más permanente, sobre todo si la causa fue intensa o repetida:
1) Encefalopatía traumática crónica
Se asocia a golpes repetidos en la cabeza a lo largo del tiempo (por ejemplo, deportes de contacto).
2) Encefalopatía por falta de oxígeno (hipóxico-isquémica)
Puede ocurrir tras paro cardiaco, intoxicación por monóxido de carbono, sobredosis o ahogamiento.
Aun así, cada paciente es diferente: que un tipo sea “irreversible” no significa que no haya tratamiento o rehabilitación, sino que el objetivo puede enfocarse en detener el daño, prevenir complicaciones y mejorar calidad de vida.
Señales de alarma: ¿cuándo acudir a urgencias?
Busca atención médica urgente si la persona presenta cualquiera de estas señales:
- Confusión que aparece de forma repentina o progresa rápidamente
- Somnolencia extrema o dificultad para despertar
- Convulsiones (aunque duren pocos segundos)
- Desmayo, pérdida de conciencia o estado de “desconexión”
- Fiebre alta con rigidez de cuello, dolor de cabeza intenso o vómito persistente
- Debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o asimetría facial (posible evento vascular)
- Respiración lenta, irregular o coloración azulada en labios
- Empeoramiento súbito en un paciente con cirrosis o insuficiencia hepática
- Conducta muy agresiva o incoherente que pone en riesgo al paciente o a su familia
Si hay riesgo inmediato, no esperes consulta programada: acude a Urgencias.

¿Cómo se diagnostica una encefalopatía en la vida real?
En una valoración médica responsable, el neurólogo (y en ocasiones un equipo multidisciplinario) suele seguir pasos como:
1) Historia clínica dirigida
Se investiga:
- Cuándo empezaron los síntomas y cómo han cambiado
- Medicamentos actuales (y si hubo cambios recientes)
- Consumo de alcohol u otras sustancias
- Antecedentes de diabetes, hígado, riñón, corazón o infecciones
- Episodios previos de convulsiones o eventos neurológicos
2) Exploración neurológica y general
Se revisa:
- Orientación (tiempo, lugar, persona)
- Memoria y atención
- Fuerza, reflejos, coordinación
- Signos de infección o deshidratación
- Nivel de conciencia
3) Estudios de laboratorio (según sospecha)
Son frecuentes:
- Glucosa, electrolitos (sodio, potasio), función renal y hepática
- Biometría hemática
- Marcadores de infección
- Orina (si se sospecha infección urinaria)
4) Estudios de imagen (si el caso lo requiere)
- Tomografía (TC) o resonancia magnética (RM) para descartar sangrado, tumor, infarto u otras lesiones estructurales.
5) Electroencefalograma (EEG)
Se indica cuando hay sospecha de:
- Crisis epilépticas, incluso sin convulsiones visibles
- Alteración de conciencia sin causa clara
- Seguimiento de ciertos pacientes hospitalizados
- Evaluación de encefalopatías con riesgo de actividad epiléptica
¿Qué es un electroencefalograma (EEG) y para qué sirve?
El electroencefalograma (EEG) es un estudio que registra la actividad eléctrica del cerebro mediante sensores colocados sobre el cuero cabelludo.
- Es un procedimiento no invasivo
- Generalmente no duele
- No “da descargas” ni afecta al cerebro
- Ayuda a identificar patrones compatibles con:
- Convulsiones o actividad epiléptica
- Alteraciones difusas del funcionamiento cerebral
- Cambios que orientan el diagnóstico en contextos específicos
En algunos cuadros de confusión, el EEG puede ser decisivo para detectar estado epiléptico no convulsivo, un problema serio que requiere atención médica rápida.
¿Cómo se realiza un EEG?
En términos generales, el estudio se realiza así:
- Preparación del paciente
El personal coloca electrodos con una pasta o gel especial para mejorar el registro.
- Colocación de electrodos
Se ubican en puntos específicos de la cabeza, siguiendo una medición estándar.
- Registro de la actividad cerebral
El EEG se registra en una computadora y el paciente permanece en reposo.
- Duración aproximada
Puede durar entre 20 y 60 minutos, según el protocolo. En algunos casos se requieren estudios más largos o monitoreo continuo.
- EEG con sueño (frecuente en niños)
En pediatría, a veces se busca que el paciente duerma porque algunas alteraciones se ven mejor durante el sueño.
- Video-EEG (cuando está indicado)
En ciertas situaciones, se graba video para correlacionar movimientos o conductas con el registro cerebral.
Tratamiento de la encefalopatía: enfoque médico responsable
El tratamiento depende totalmente de la causa. En medicina, el objetivo principal es:
- Identificar la causa y corregirla
- Evitar complicaciones
- Proteger la función cerebral
Algunas medidas que el médico puede indicar (según el caso) incluyen:
- Ajuste o suspensión de medicamentos que puedan estar contribuyendo
- Tratamiento de infecciones
- Corrección de alteraciones metabólicas (glucosa, sodio, función renal)
- Medicamentos para crisis epilépticas si están presentes
- En encefalopatía hepática: medidas específicas para disminuir toxinas y prevenir recaídas, siguiendo guías clínicas especializadas
- En casos graves: manejo hospitalario con monitoreo estrecho
No existe un “tratamiento único” ni una solución rápida garantizada. La recuperación depende del origen del problema, la rapidez del diagnóstico y el estado general del paciente.
¿Qué es la encefalopatía hepática?
La encefalopatía hepática es una alteración del funcionamiento cerebral asociada a enfermedad grave del hígado (frecuentemente cirrosis). Puede causar:
- Olvidos o lentitud mental
- Cambios de personalidad
- Somnolencia
- Desorientación
- En casos graves, estupor o coma
Esto sucede porque el hígado deja de filtrar adecuadamente ciertas sustancias, que pueden afectar al cerebro. Las guías internacionales explican cómo clasificarla y tratarla dentro de la enfermedad hepática crónica.
Dato importante: la encefalopatía hepática puede ser recurrente, y prevenir recaídas es parte del tratamiento médico.
¿Cuándo acudir con un especialista?
Te recomendamos acudir con un neurólogo (o acudir a urgencias según la intensidad) si tú o un familiar presenta:
- Confusión nueva o empeoramiento progresivo
- Cambios marcados en memoria, atención o conducta
- Somnolencia fuera de lo habitual
- Episodios de desconexión o sospecha de crisis
- Antecedente de cirrosis u otra enfermedad crónica y cambios mentales recientes
- Síntomas que afectan la seguridad del paciente (caídas, desorientación al salir, no reconocer familiares)
Un especialista puede definir si el cuadro se relaciona con una causa neurológica, metabólica, infecciosa o sistémica, y solicitar estudios como EEG, análisis y neuroimagen, según el caso.

Advertencia médica
Este contenido es informativo y no sustituye una valoración médica presencial. Si presentas síntomas neurológicos, confusión, convulsiones o deterioro del estado de alerta, consulta a un profesional de salud o acude a urgencias.
Fuentes confiables sugeridas
A continuación, fuentes médicas reconocidas para sustentar y ampliar la información:
https://www.acns.org/practice/guidelines
AASLD (American Association for the Study of Liver Diseases) – Hepatic Encephalopathy
https://www.aasld.org/practice-guidelines/hepatic-encephalopathy
EASL (European Association for the Study of the Liver) – Guía clínica 2022 sobre encefalopatía hepática
https://www.journal-of-hepatology.eu/article/S0168-8278(22)00346-4/fulltext
AAFP – Evaluación del estado mental alterado (visión clínica general para primera valoración)
https://www.aafp.org/pubs/afp/issues/2021/1100/p461.html
ACR Appropriateness Criteria – Estudios de imagen en alteración del estado mental/coma/delirium
https://acsearch.acr.org/docs/3102409/Narrative/
ACNS (American Clinical Neurophysiology Society) – Guías y consensos en neurofisiología clínica / EEG