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¿Qué debo hacer si mi hijo está ansioso antes de un EEG?

Autor: Giovana Femat Roldán

¿Qué debo hacer si mi hijo está ansioso antes de un EEG?

Es completamente normal que los niños sientan ansiedad antes de un estudio médico, especialmente si se trata de algo tan nuevo y desconocido como un electroencefalograma (EEG). Este estudio neurofisiológico, que registra la actividad eléctrica del cerebro, es una herramienta esencial en el diagnóstico de diversas condiciones neurológicas, pero para los más pequeños, la experiencia puede parecer intimidante. Como neuropediatra especializado en la aplicación del EEG, quiero ofrecerte algunos consejos que pueden ayudarte a manejar la ansiedad de tu hijo y hacer de esta experiencia algo más llevadero.

1. Explícale de manera simple qué es un EEG

El primer paso para reducir la ansiedad es brindarle información adecuada a su edad. Los niños tienden a sentir menos miedo cuando entienden lo que va a suceder. Puedes decirle algo como: «El EEG es una prueba que nos ayudará a ver cómo trabaja tu cerebro. No duele, y es muy similar a ponerse una gorra especial mientras ves televisión o duermes». Al explicarle de manera sencilla y amigable, eliminas parte del misterio que suele alimentar la ansiedad.

2. Normaliza la experiencia

Los niños suelen sentirse más cómodos si perciben que lo que están a punto de hacer es algo normal o común. Puedes decirle que muchos niños y adultos se hacen estudios similares, y que los médicos realizan este tipo de pruebas todos los días para ayudar a las personas a sentirse mejor. Esto puede darle una sensación de que no es el único y que es algo por lo que muchos han pasado antes.

3. Usa el juego como preparación

El juego es una herramienta maravillosa para ayudar a los niños a enfrentar sus miedos. Puedes simular la experiencia del EEG en casa, usando una gorra o banda elástica para imitar los electrodos. Hazlo divertido: conviértete en el «técnico» y deja que tu hijo sea el «paciente». Esta actividad no solo lo familiarizará con el proceso, sino que también lo ayudará a sentir que tiene cierto control sobre la situación, lo que puede reducir significativamente su ansiedad.

4. Fomenta la relajación antes del estudio

Practicar técnicas de respiración profunda o de relajación antes del EEG puede ser muy útil para calmar a tu hijo. Una técnica efectiva es el “juego de la respiración”: pídele que imagine que está soplando una vela o inflando un globo muy lentamente. Esta actividad puede ayudar a reducir la tensión y la ansiedad en el momento.

5. Lleva un objeto de confort

Permitir que tu hijo lleve consigo su juguete favorito, una manta o cualquier otro objeto que le brinde seguridad es una excelente estrategia para mantenerlo tranquilo. Estos objetos actúan como anclas emocionales que lo conectan con sentimientos de seguridad y familiaridad en un ambiente que puede resultar abrumador.

6. Establece una rutina previa al EEG

Los niños suelen sentirse más seguros cuando tienen una rutina establecida. Si el EEG está programado para la mañana, asegúrate de que tu hijo duerma bien la noche anterior y siga su rutina matutina habitual. Un buen descanso y un ambiente predecible pueden ayudar a reducir la ansiedad.

7. Mantén una actitud calmada y positiva

Los niños son muy sensibles al estado emocional de sus padres. Si estás calmado y transmites una actitud positiva, es más probable que tu hijo adopte la misma postura. Puedes decirle que confías en los médicos y en el estudio, y que estarás a su lado durante todo el proceso. Reafírmale que no está solo en esta experiencia.

8. Involúcralo en el proceso

Si tu hijo es lo suficientemente mayor, considera involucrarlo en decisiones pequeñas relacionadas con el estudio, como elegir el juguete que llevará o la ropa que se pondrá. Esto le dará una sensación de control sobre la situación, lo cual es clave para reducir el estrés y la ansiedad.

9. Habla con el equipo médico

Finalmente, no dudes en comunicarte con el equipo de salud si sientes que la ansiedad de tu hijo es demasiado alta. El personal especializado está acostumbrado a trabajar con niños y puede ofrecer estrategias adicionales para calmarlo, o incluso permitirle ver los equipos antes de que inicie el estudio para familiarizarse con ellos.

Recuerda:

El EEG es un estudio completamente indoloro y no invasivo. Aunque es natural que tu hijo sienta ansiedad al enfrentarse a algo nuevo, con el apoyo adecuado y la preparación previa, puedes ayudarlo a sentirse seguro y cómodo. Este tipo de estudios son fundamentales para el bienestar neurológico de tu hijo, y tu acompañamiento durante este proceso es invaluable para reducir sus miedos y hacer la experiencia mucho más llevadera.

Como neuropediatra, te animo a estar siempre presente para tu hijo, brindándole la información y el apoyo emocional que necesita. Esto no solo le permitirá enfrentar la prueba con mayor tranquilidad, sino que también reforzará el vínculo de confianza entre ustedes.