¿Se puede tomar medicación antes de una polisomnografía?
Autor: Giovana Femat Roldán

Durante el sueño se producen cambios en el funcionamiento y el control del sistema respiratorio. Estos cambios pueden producir una alteración clínicamente significativa en la función de la vía aérea superior y en el intercambio gaseoso, tanto en niños con afección respiratoria de base como sin ella.
La polisomnografía (PSG) es una prueba que se realiza en Unidades de Sueño en la que se registran diferentes parámetros fisiológicos durante el mismo. Consiste en el registro simultáneo de variables neurofisiológicas, cardiorrespiratorias y de los eventos cardiacos, neurológicos y motores que acontecen durante el sueño que pueden afectar a la calidad de este. Se diferencia de la poligrafía respiratoria (PR) en que esta no registra variables neurofisiológicas.
Los días previos a la polisomnografía se recomienda:
- Hacer vida normal y tomar la medicación de manera habitual sin cambiar la frecuencia y la dosis.
- Mantener unos horarios regulares y evitar introducir nuevos medicamentos, sustancias tóxicas o tomar un exceso de alcohol y cafeína.
- Lavarse el cabello la noche anterior y no utilizar spray con lacas ni brillantina. Estos pueden dificultar la correcta adherencia de los electrodos en el cuero cabelludo y hacer que se caigan en mitad del registro.
¿Cuándo se indica el estudio de polisomnografía?
Las indicaciones más importantes del estudio respiratorio durante el sueño son las siguientes:
Sospecha de trastornos respiratorios relacionados con el sueño (TRS):
Suponen más del 60-70% de las PSG que se realizan en una Unidad de Sueño.
- Síndrome de apnea/hipopnea del sueño (SAHS)
- Síndrome de resistencia aumentada de la vía aérea superior (SRVAS)
- Síndrome de apneas centrales del sueño.
Otros trastornos como:
- Displasia broncopulmonar
- Fibrosis quística
- Enfermedades neuromusculares
- Síndromes de hipoventilación alveolar central.
Evaluación preoperatoria en casos de SAHS (antes de la adenoamigdalectomía o de cualquier técnica quirúrgica de ampliación de la vía respiratoria superior).
En aquellos casos de TRS no candidatos a la cirugía para la titulación de la presión positiva necesaria en la vía aérea (CPAP, BIPAP), y en su seguimiento clínico.
Sospecha de narcolepsia o de hipersomnia idiopática.
Sospecha de movimientos paradójicos de las extremidades.
Diagnóstico de epilepsias relacionadas con el sueño y su diferenciación de parasomnias atípicas.
Dudas diagnósticas en casos de síndrome de piernas inquietas (SPI) atípicos o que no responden al tratamiento.

¿Qué datos podemos obtener en la polisomnografía y son valorados?
Para que sea valorable, el registro polisomnográfico estándar debe abarcar un periodo nocturno (o en el horario habitual de sueño del paciente) de al menos 6,5 horas, con al menos 180 minutos de sueño efectivo. La polisomnografía durante la siesta solo es válida cuando avala el diagnóstico de síndrome de apnea/hipopnea del sueño, pero ante un resultado negativo y clínica sugestiva se recomienda realizar una polisomnografía de sueño nocturno.
Algunos datos que obtenemos en el estudio son:
- Tiempo total de sueño y tiempo de vigilia durante el registro.
- Eficiencia de sueño (la relación entre el tiempo de sueño y el tiempo total registrado). La eficiencia que se considera normal es del 85% o mayor.
- Tiempo de latencia desde que el sujeto se acuesta hasta el inicio del sueño (fase N1 del sueño no REM), que suele ser de 10 a 25 minutos, o hasta el inicio del sueño REM.
¿Cómo se realiza la polisomnografía?
El día de la prueba la persona tiene que llevar consigo el pijama, el neceser y las medicinas que tome durante la noche, así como las de la mañana siguiente.
La preparación de la prueba consiste en la colocación de electrodos por varias zonas del cuerpo ya que se realizan varias mediciones de forma simultánea. Aproximadamente se requiere de una hora de preparación.
Para realizar el electroencefalograma (EEG) se colocan:
- Los electrodos en el cuero cabelludo siguiendo un patrón estandarizado llamado «10/20» que cubre todas las áreas importantes del cerebro.
- Este proceso dura entre 15 y 30 minutos y asegura que los electrodos estén en la posición correcta.
- Se coloca un electrodo en cada lóbulo de la oreja como referencia.
Para realizar el electrooculograma (EOG) se coloca:
Un electrodo un centímetro por debajo y un centímetro al lado de la comisura lateral (o canto externo) de ambos ojos.
Para realizar el electromiograma (EMG) se colocan:
Electrodos en el mentón, en las dos piernas y en los antebrazos.
Asimismo, para medir la entrada y salida del aire se colocan sensores de flujo y presión en las fosas nasales, a la vez que también se colocan electrodos en el tórax izquierdo para monitorear la actividad cardíaca.
Esta prueba va acompañada de un registro audiovisual que se sincroniza con el electroencefalograma para detectar conductas anormales durante el sueño.
