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¿Somnolencia todo el día? Razones para consultar a un neurólogo

Autor: Giovana Femat Roldán

¿Somnolencia todo el día? Razones para consultar a un neurólogo

La somnolencia diurna excesiva se refiere a una necesidad persistente de dormir durante el día, incluso en momentos inapropiados, como durante el trabajo, al conducir o al conversar. Este síntoma no debe confundirse con el cansancio físico o la falta de energía: la somnolencia es una sensación fisiológica de sueño que puede llegar a ser irresistible.

Algunas personas con somnolencia diurna excesiva se quedan dormidas sin darse cuenta, lo cual puede ponerlas en riesgo de accidentes. Si bien la causa puede parecer simple (como no dormir bien), en muchos casos esta somnolencia es solo la punta del iceberg de trastornos del sueño o alteraciones neurológicas más complejas. 

Principales causas neurológicas de somnolencia

Numerosas condiciones pueden estar detrás de la somnolencia constante. Algunas de las más frecuentes evaluadas en clínicas de estudios neurológicos incluyen:

  • Apnea obstructiva del sueño:

Se caracteriza por pausas en la respiración durante la noche, lo que interrumpe el sueño sin que la persona lo note. Esto impide un descanso reparador, causando fatiga y somnolencia al día siguiente

  • Narcolepsia:

Trastorno neurológico crónico en el cual el cerebro no regula adecuadamente los ciclos de sueño y vigilia. Las personas con narcolepsia pueden quedarse dormidas en cualquier momento, incluso si han dormido lo suficiente por la noche

  • Síndrome de piernas inquietas:

Se presenta como una necesidad incontrolable de mover las piernas, especialmente al acostarse. Esta condición interfiere con el inicio y la continuidad del sueño

  • Trastornos del ritmo circadiano:

Ocurren cuando los ciclos internos del sueño están desfasados, como en el caso del “síndrome de fase retrasada del sueño”, frecuente en adolescentes y adultos jóvenes

  • Hipersomnia idiopática:

Trastorno poco común en el cual las personas sienten un sueño excesivo incluso durmiendo más de lo normal

  • Parasomnias:

Son comportamientos anormales durante el sueño, como sonambulismo, terrores nocturnos o hablar dormido, que pueden fragmentar el descanso nocturno

En algunos casos, la somnolencia diurna puede ser síntoma de condiciones neurológicas más amplias como enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, epilepsia o traumatismos craneales que alteran la regulación del sueño. 

¿Cuándo debes consultar a un neurólogo?

Es recomendable acudir con un neurólogo especializado en trastornos del sueño si:

  • Duermes más de 7-8 horas por noche, pero aún así te sientes somnoliento durante el día
  • Tienes episodios de sueño incontrolable en momentos inapropiados
  • Roncas de forma crónica y presentas pausas en la respiración mientras duermes
  • Tienes dificultades para mantenerte despierto al manejar o trabajar
  • Experimentas movimientos o sensaciones incómodas en las piernas al acostarte
  • Sufres de insomnio crónico sin una causa aparente

El neurólogo realizará una evaluación clínica completa, que incluye historia médica detallada, revisión de síntomas y, si es necesario, estudios especializados para llegar a un diagnóstico preciso. 

La importancia de la polisomnografía

Uno de los estudios más importantes para evaluar los trastornos del sueño es la polisomnografía. Este examen se realiza generalmente en un laboratorio del sueño durante una noche y registra múltiples parámetros mientras duermes, incluyendo:

  • Actividad cerebral (electroencefalograma)
  • Movimientos oculares
  • Frecuencia cardíaca
  • Niveles de oxígeno en sangre
  • Movimientos de las extremidades
  • Flujo de aire y esfuerzo respiratorio

La polisomnografía permite detectar alteraciones como la apnea del sueño, narcolepsia, síndrome de piernas inquietas, parasomnias o trastornos del ritmo circadiano. Es una herramienta esencial en el diagnóstico neurológico del sueño y puede marcar la diferencia en el tratamiento oportuno. 

¿Qué pasa si no se la somnolencia?

Ignorar la somnolencia diurna puede tener consecuencias importantes para la salud y la seguridad:

  • Aumento del riesgo de accidentes de tráfico o laborales
  • Disminución del rendimiento académico o laboral
  • Mayor riesgo de trastornos del estado de ánimo como depresión o ansiedad
  • Problemas de memoria y concentración
  • Incremento del riesgo cardiovascular, especialmente si hay apnea del sueño no tratada

Por ello, identificar y tratar la causa de la somnolencia no solo mejora el descanso, sino que puede tener beneficios significativos en la salud general y el bienestar diario.

¿Qué tratamientos existen?

El tratamiento depende del diagnóstico. Algunas opciones incluyen:

  • CPAP (presión positiva continua en vía aérea):

Es el tratamiento estándar para la apnea obstructiva del sueño

  • Medicamentos estimulantes:

En casos de narcolepsia o hipersomnia, pueden ayudar a mantener el estado de alerta

  • Terapias conductuales y de higiene del sueño:

Mejorar los hábitos del sueño es crucial para pacientes con insomnio o trastornos del ritmo circadiano

  • Tratamiento neurológico específico:

Si la somnolencia se debe a enfermedades como Parkinson, el enfoque terapéutico se ajusta a esa patología